martes, 8 de octubre de 2019

El muro

Hablar de él no tiene mucho sentido, pero hablar del muro sí que lo tiene. El muro se diferencia de los demás porque tiene ojos grandes, te mira por encima del hombro y su altivez hace que te pongas nerviosa, el muro se atraviesa cuando más necesitas moverte, te cierra el paso hacia al frente pero, te lo abre hacia arriba. El muro te hace reír cuando te planta su cara plana y no puede durar medio minuto en blanco, porque su color se le sale por los poros. El muro está al frente tuyo intentando decir algo a través de los agujeros que más de una puntilla dejó, pero no hay los suficientes para que se escuche del todo. El muro te mira con sus ojos grandes y hace que los tuyos parezcan rasgados. El muro tiene varios nombres, pero, solo los conoce él y la pintura que ha puesto encima de ellos. Y aunque los muros tienen fama de detener, este, el de los ojos grandes expande, porque te tapa lo que tienes al frente para mostrarte lo que te espera arriba. 

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